Un postre de textura aireada, sabor intenso a cacao y dulzor a gusto. Ideal para preparar con anticipación.
Lo que vas a necesitar
- 1 taza de crema de leche para batir, bien fría
- 2 cucharadas de cacao amargo 100 %
- Endulzante a gusto, opcional
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Una pizca de sal, opcional
- Nibs de cacao o nueces picadas, opcionales
Manos a la obra
Enfriar los utensilios
Usá crema bien fría. Si podés, enfriá también el bol y los batidores durante unos minutos.
Batir la crema
Batí hasta que empiece a tomar cuerpo y se formen picos suaves. No la batas en exceso para evitar que se corte.
Incorporar el cacao
Tamizá el cacao y agregalo de a poco, mezclando con movimientos envolventes para conservar el aire.
Ajustar el sabor
Sumá la vainilla, una pizca de sal y el endulzante si lo preferís. Probá y ajustá antes de enfriar.
Llevar a la heladera
Repartí en dos recipientes y refrigerá al menos 20–30 minutos, hasta que tome consistencia.
Terminar y servir
Decorá con nibs de cacao o nueces picadas. Serví bien frío.