Pollo con una superficie bien dorada y una salsa suave de espinacas. Un plato cálido, sencillo y rendidor.
Lo que vas a necesitar
- 1 pechuga de pollo o 2 muslos deshuesados
- 1 cucharada de manteca o ghee
- 2–3 tazas de espinaca fresca
- ½ taza de crema de leche
- 1 diente de ajo picado, opcional
- Sal y pimienta negra
- Una pizca de nuez moscada, opcional
Manos a la obra
Preparar el pollo
Secá bien el pollo y condimentá con sal y pimienta. Así va a dorarse mejor.
Dorar de ambos lados
Calentá la manteca o el ghee en una sartén a fuego medio. Agregá el pollo y dejá que tome color antes de darlo vuelta.
Completar la cocción
Bajá un poco el fuego y tapá la sartén si hace falta. Cociná hasta que el centro alcance 74 °C. Retirá y reservá.
Preparar las espinacas
En la misma sartén, agregá el ajo si lo usás y luego las espinacas. Revolvé apenas hasta que se ablanden.
Hacer la salsa
Incorporá la crema, salpimentá y agregá una pizca de nuez moscada. Mezclá a fuego bajo hasta que la salsa se integre.
Servir
Volvé a colocar el pollo unos instantes para calentarlo con la salsa. Serví con las espinacas cremosas por encima.